EL ADN DEL INNOVADOR

Jeff H. Dyer - Hal B. Gregersen - Clayton M. Christensen

 

 

Cuando se mezclan de manera sistemática las acciones de preguntar, observar, colaborar,  y experimentar, desencadena el pensamiento asociativo que engendra nuevos negocios.

 

La habilidad para generar ideas innovadoras no es una función exclusiva del cerebro, también se trata de una función del comportamiento.

 

Si cambiamos el comportamiento, podemos aumentar el impacto creativo.

 

Los innovadores son mucho más propensos a cuestionar, observar, relacionarse y experimentar que los directivos comunes.

 

Hay 4 tipos de emprendimientos: emprendedores de startup, empresarios corporativos, innovadores de producto o servicios, innovadores de procesos.

 

Prima de innovación es la proporción de valor del mercado de una empresa que no puede estimarse en función de los flujos de caja generados por actuales productos o negocios en sus mercados actuales.

 

La idea central: si quieres innovación necesitas habilidades creativas en el seno del equipo.

 

Las personas innovadoras se involucran sistemáticamente en comportamientos de carácter indagatorio, observador, colaborativo y experimental para suscitar ideas.

 

Las organizaciones innovadoras desarrollan sistemáticamente procesos que impulsan el cuestionamiento, la observación, la creación de redes y la experimentación de los empleados. 

 

Las habilidades de descubrimiento son necesarias, pero no garantizan el éxito. El fracaso económico es fruto de la falta de atención al aplicar las habilidades de descubrimiento.

 

La creatividad no es solo un atributo genético y tampoco una habilidad cognitiva. Las ideas creativas parten de habilidades conductuales que también se pueden adquirir.

 

Dos tercios de las habilidades innovadoras provienen del aprendizaje.